Ya es octubre.
Las hojas se deslizan, pretenden el mar.
Llegar por lo subterraneo hasta la arena.
Me alieno.
El reloj yace roto en la espesura de mi habitación,
las paletas que reman el tiempo se deshacen hacia los suelos,.
Animales fantásticos roen mis ropas y las carpetas de estudio,
roen inexistentemente,.
El libro que me dejaste no me alcanza,
las hojas se deslizan, pretenden el mar.
Otros libros vienen a mi,
me alcanzan y me duermen con aguijones encantadores.
Guía mi sueño la nostalgia,
de mi sueño surgen malentendidos que te destrozan,
para luego cocerte con hilo grueso y de plata.
Pero el sueño lo pierdo a cada momento,
intento convencerme de la lejanía deslizando ideas debajo de otras,
en una pila de cosas-ideas que me hacen palpitar el pecho,
que me alienan.
te extraño?
Sí, te vuelvo extraña en mi. Te intento desaparecer.
De los restos arrebato mi ser,
como una tela enmarañada en alambres puntiagudos que resiste el tirón y me desgarran el alma.
Las hojas se deslizan, pretenden el mar.
Llegar por lo subterraneo hasta la arena.
Me alieno.
El reloj yace roto en la espesura de mi habitación,
las paletas que reman el tiempo se deshacen hacia los suelos,.
Animales fantásticos roen mis ropas y las carpetas de estudio,
roen inexistentemente,.
El libro que me dejaste no me alcanza,
las hojas se deslizan, pretenden el mar.
Otros libros vienen a mi,
me alcanzan y me duermen con aguijones encantadores.
Guía mi sueño la nostalgia,
de mi sueño surgen malentendidos que te destrozan,
para luego cocerte con hilo grueso y de plata.
Pero el sueño lo pierdo a cada momento,
intento convencerme de la lejanía deslizando ideas debajo de otras,
en una pila de cosas-ideas que me hacen palpitar el pecho,
que me alienan.
te extraño?
Sí, te vuelvo extraña en mi. Te intento desaparecer.
De los restos arrebato mi ser,
como una tela enmarañada en alambres puntiagudos que resiste el tirón y me desgarran el alma.
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